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lunes, 24 de noviembre de 2014

Cuentos ganadores de 1º

Hola a todos, a continuación podéis leer los cuentos ganadores realizados por los alumnos de 1º A y 1º B de ESO


AMIGAS HASTA LA MUERTE

Era un martes más en el instituto Richwill, las dos amigas Marta y Yasmín continuaban hablando sobre el tema que Marta no conseguía sacarse de la cabeza. Aquel chico, aquel perfecto chico de ojos verdes y cabello castaño de un curso superior al suyo, capitán del equipo de fútbol; era la persona que Marta deseaba conocer. Yasmín fue animando a su amiga entusiasmada a que hablara con él, pero hasta entones no fue capaz de hacerlo. Un día, Yasmín le dijo a su amiga, a la que no le gustaba salir a ningún sitio: -Marta, mañana iremos a tomar un helado. Si te vienes te haré los deberes de Historia, -¿seguro? Está bien- contestó Marta. Yasmín había invitado, al igual que a Marta, a Daniel. Por el contrario que su amiga, esta conocía al chico de hace unos años, pero no le había dicho nada, ya que Marta la amenazó diciéndole que no se acercara a Daniel. El día del encuentro se vieron Marta y Yasmín allí.-Ya nos podemos ir, ¿no?-preguntó Marta cuando llegó Daniel. Esta se sorprendió cuando su amiga contestó:-¡Sorpresa...!-dijo Yasmín intentando no asustar demasiado a su amiga. El chico tampoco sabía el plan de Yasmín, cosa que no le hizo mucha gracia. Marta pensó en milésimas de segundo y comprendió que lo podría conocer. -Venga, ¿vamos ya?-dijo ocultando su entusiasmo. -¿De veras?-contestó Yasmín. Daniel no dijo nada en toda la tarde. Iba al lado de Yasmín y Marta junto a él. Fueron al parque, a las tiendas y, claro, a la heladería. Cada hora que pasaba, el chico estaba más y más serio. Incluso una vez les dijo que iba un momento al baño, pero lo vieron esconderse en dirección contraria. Iba de negro con una chupa de cuero y unas gafas de sol, aunque estaba nublado. Nos pareció sospechoso y decidimos vigilarle. Llamó por teléfono y preguntó por un tal Frederick Strogof. Estuvieron unos minutos hablando, pero fue difícil entender lo que decían sin que las viera. Según Marta, dijo su nombre, pero no sabían si asustarse o dejar que Marta se emocionara. Cuando la conversación había finalizado regresaron corriendo a donde estaban para no levantar sospechas. En el momento que volvió intentó pasar desapercibido, y continuaron dando aquel paseo por el parque. De repente Daniel se paró de golpe y les dijo si querían ir a un sitio alucinante -¡Por supuesto!-dijeron las amigas. -¿Dónde?, -eso dejármelo a mí-dijo él. Pasaron por un montón de callejones oscuros, pero cada vez que preguntaban les decía que todo iba bien. Llegaron a un sitio oscuro y apartado de la gente. Al momento cambió su cara y sacó un cuchillo de la chaqueta. Ellas intentaron escapar, pero las metió en una habitación y solo se escuchó gritar a Marta. Llevó un saco a la parte de atrás y no se ha vuelto a ver a las chicas. Pasaron unos días y se llamó a la policía. Con la información de las amigas y las huellas encontradas llegaron hasta Daniel. No se molestó en defenderse y fue detenido. Al abrir el saco, familiares y amigos lloraban con las cabezas bajadas. Aquella imagen dejó afectada a mucha gente. Las chicas seguían agarradas de la mano. Eran para siempre, amigas hasta la muerte.
O. Hernández, M. Navarro, D. Martínez (1ºB)

MI PEQUEÑO KRASTY

El pequeño Krasty es un niño huérfano, sólo y tímido. Su madre murió al dar a luz y su padre cumple una condena en Rusia por traficar con drogas.
Desde  pequeño estuvo en el horfanato. Siempre soñó con una hermosa familia y amigos. A los seis añitos mi marido y yo lo adoptamos. Nosotros nos llamamos Cartel y Juliet. Yo, Juliet, no puedo tener hijos, así que decidí adoptar. Krasty sentía cómo la felicidad invadía su corazón. ¡Tenía una familia!
Un día, saliendo del colegio, Krasty no nos encontraba, nos habíamos retrasado. Krasty  estaba desesperado, cuando se le acerca un coche brillante, blindado y oscuro.
Un hombre bajó del coche.
-¡Eh, chaval, sube al coche! – dijo el hombre.
-¡No! Tengo que esperar a mis padres – respondió.
-¡Ja, ja, ja! .Tus padres me han dicho que te recoja.
Krasty, al ser pequeño, no se dio cuenta de que era mentira y le querían raptar.
Llegamos al colegio y, al no encontrarle, nos asustamos.
Conducidos por la angustia y desesperación, llamamos a la policía, a los bomberos, a la ambulancia…
Pasaron tres días y no había señales de vida de nuestro hijo. Cartel contrató a un detective. Este siempre iba acompañado por su perro, según él, era su única familia.
Pasaron dos días y no había señales ni pruebas. De repente: ¡ring, ring! Sonó el teléfono. Contestó  el detective y ¡se trataba  del criminal! .Este quería dinero a cambio de Krasty. Nosotros aceptamos la propuesta pero había una condición, sólo podíamos ir nosotros y el detective a hacer el intercambio.
Ya era el gran día, por fín veríamos a Krasty. Fuimos al monte donde habíamos quedado. Nos encontramos cara a cara con el criminal. El detective le tiró a sus pies la bolsa con dinero y este soltó a Krasty. Él salió corriendo hacia nosotros y cuando estaba a punto de abrazarle: ¡Pum! Una bala atravesó su pecho. Krasty cayó al suelo y soltando una lágrima se despidió de nosotros y…. murió.
Hoy hace cinco años de tu horrorosa tragedia y ese animal que te causó la muerte sigue suelto. Yo, Juliet, vengaré tu muerte. ¡Te quiero mi pequeño Krasty!
J. Manzaneres, T. Fernández, A. Rosales (1ºA)





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